La vía Medellín-Bogotá será un corredor de 5G de concesiones

El nuevo presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura, Manuel Felipe Gutiérrez, confirmó que la Troncal del Café, en el sector La Sinifaná, estará abierta en marzo del próximo año y que el Gobierno Nacional invertirá recursos en la vía alterna que se está utilizando en la actualidad que es la vía Camilo C – Bolombolo. Reveló que la Medellín-Bogotá hará parte del paquete de concesión de Quinta Generación, 5G.

Además destacó que el próximo año estará adjudicado el contrato de concesión de navegabilidad del río Magdalena. EL COLOMBIANO conversó con él a propósito de su posesión en el cargo el pasado 2 de noviembre.

¿Cómo encontró la
conexión Pacífico 1 en el sector de Sinifaná?

“Es un proyecto que va avanzando bien, en general. En el cronograma, como un todo, el proyecto avanza, pero tenemos un problema que no podemos desconocer y es el derrumbe que se presentó en Sinifaná. Es un tema complejo que estamos manejando desde dos puntos: el primero, contractual y el segundo, desde las necesidades de la región. Entonces, el concesionario va a habilitar la vía en marzo del otro año. Y vamos a atender una vía que es Camilo C-Bolombolo, que, aunque es departamental consideramos que tenemos que ayudar, en medio de una crisis de una carretera nacional. Por eso dispusimos de 11 mil millones de pesos, de los cuales ya tenemos 8.700 para invertir ya y el dinero restante será puesto en enero. De este dinero se dispondrán 1.000 millones, que serán para los diseños del puente de Bolombo. Es una obra que vale cerca de 50.000 millones de pesos”.

Usted ya se reunió con los alcaldes. ¿Cómo están?

“Naturalmente están preocupados. Ellos defienden los intereses de la comunidad que está afectada por todo esto que se ha generado, pero son mandatarios sensatos con los que hemos conversado”.

La ANI está estructurando el nuevo proyecto de navegabilidad del río Magdalena. ¿Qué diferencias tiene con lo del Gobierno Santos?

“¡Todas! Este contrato está bien hecho y el otro estaba mal hecho. Mire, cuando recibimos el proyecto, lo que queríamos saber eran los problemas del contrato que se firmó con Navelena del que no se pudo hacer cierre financiero. Entonces, le dijimos a la Financiera de Desarrollo Nacional, FDN, que revisara el proyecto y nos dijera si era banqueable porque si no hay cierre financiero, pues no hay proyecto. La respuesta que nos dio la FDN fue que encontraba una serie de falencias y lo más importante era que no era banqueable. Y nos advirtió que no nos ponía recursos y que ningún banco en Colombia estaría dispuesto a ponernos recursos. Lo que nos tocó hacer fue sentarnos a revisar por qué no era viable y empezamos a cambiarlo. En eso estamos trabajando. La diferencia, realmente, es que lo que recibimos era un contrato que no iba a funcionar”.

¿No iba a funcionar
en términos financieros o también de ingeniería?

“Lo que pasa es que las finanzas terminan reflejando una realidad y es que existían una serie de falencias de ingeniería. Esto hacía que algunos riesgos fueran muy altos y frente a eso los banqueros preferían no apostarle al proyecto. Lo que recibimos fue un proyecto con falencias ambientales. Es un asunto sensible. Lo que hicimos, entonces, fue un dialogo competitivo que es la precalificación esto con el fin de que la información que tenemos sea consultada por aquellos que están interesados en el proyecto y se hagan mejoras para que termine siendo viable”.

¿Cuándo se adjudica?

“El otro año”.

¿Cuándo tendrá listo el Conpes de la Quinta Generación de Concesiones?

“Estamos trabajando en eso. Lo que buscamos es construir sobre lo construido. Para hacer eso hay que revisar qué funcionó bien de la Tercera y de la Cuarta Generación de concesiones. Por ejemplo, lo que salió mal de la Cuarta Generación son los temas sociales, de sostenibilidad. Es el caso de la concesión Antioquia-Bolívar ahí hemos tenido muchas quejas de la comunidad por los distintos peajes que se han puesto, también pasa en la concesión Cesar-Guajira la cual se cayó porque tuvo una serie de problemas sociales. O el caso de la vía al Llano que no tiene temas sociales y donde no quedaron incluidos los puntos críticos. Entonces, esta Quinta Generación tendrá cuatro bases: sostenibilidad ambiental, social, económica e institucional. Estos temas creemos que son los que le faltan a la política de Cuarta Generación y por eso es que consideramos que necesitamos un diálogo más cercano con la comunidad. Ahí entraría la Ruta del Sol 1 estamos mirando cómo funciona un acercamiento distinto con la comunidad”.

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